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¿Cómo puedo saber si tengo gota en el dedo gordo del pie?

¿Cómo puedo saber si tengo gota en el dedo gordo del pie? Nosotros te lo decimos.

La gota es una forma común y compleja de artritis que puede afectar a cualquier persona. Se caracteriza por ataques repentinos e intensos de dolor, hinchazón, enrojecimiento y sensibilidad en una o más articulaciones, a menudo en el dedo gordo del pie.

Lo más frecuente es sufrir ataques de inflamación en la primera articulación metatarsofalángica, es decir, la que une el dedo gordo con el resto del pie, principalmente en su cara externa. Suele ser un proceso agudo y muy doloroso que se inicia por la noche o a primera hora de la mañana, y con una inflamación y un dolor tan intensos que pueden llegar a despertar y hacer que el más mínimo roce sea molesto. Un ataque de gota puede producirse de forma repentina y a menudo puede hacer que te despiertes en mitad de la noche con la sensación de que el dedo gordo del pie está ardiendo.

La articulación afectada está caliente, hinchada y tan sensible que incluso el peso de una sábana puede parecer intolerable. Suele ir acompañada de un eritema o enrojecimiento de la piel que rodea la articulación. Los ataques pueden ser inicialmente de corta duración y más leves, pero si no se proporciona ningún remedio para curar la gota, tienden a ser cada vez más intensos y duraderos.

Así pues, los signos y síntomas de la gota pueden aparecer y desaparecer, pero casi siempre se presentan de forma repentina, a menudo por la noche. Estos incluyen:

  • Dolor articular intenso. La gota suele afectar al dedo gordo del pie, pero puede darse en cualquier articulación. Otras articulaciones comúnmente afectadas son los tobillos, las rodillas, los codos, las muñecas y los dedos. Es probable que el dolor sea más intenso en las primeras cuatro a doce horas después de su inicio.
  • Molestias persistentes. Después de que desaparezca el dolor más intenso, pueden quedar algunas molestias articulares, que pueden durar unos días o semanas. Es probable que los ataques posteriores duren más tiempo y afecten a más articulaciones.
  • Hinchazón y enrojecimiento. Las articulaciones afectadas se hinchan, se vuelven sensibles, calientes y rojas.
  • Rango de movimiento limitado. A medida que la gota avanza, es posible que no puedas mover las articulaciones con normalidad.

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