Ir al contenido Ir a la barra lateral Saltar al pie de página

¿Cómo se trata la gota en el pie?

¿Necesita saber cómo tratar la gota en el pie? ¡Lea aquí!

Para tratar la gota en el pie, el reposo es el remedio ideal para curar el ataque de gota. De hecho, es aconsejable mantener la calma en la medida de lo posible y descansar mientras el dolor no haya remitido. Además, no se recomienda cubrir las zonas dolorosas. También es aconsejable aplicar una bolsa de hielo en las articulaciones afectadas y hacer una dieta correcta. La gota puede evolucionar afectando a varias articulaciones y provocar complicaciones renales si no se trata bien.

Pero hay que distinguir entre dos etapas diferentes del tratamiento de la gota: el tratamiento del ataque y el tratamiento de la hiperuricemia.

El tratamiento del ataque de gota combina el reposo de la articulación afectada (en la cama, por lo tanto, para una articulación del pie) y, por lo tanto, una interrupción del trabajo hasta que desaparezca el ataque, con medidas contra el dolor: vejiga de hielo en la articulación combinada con analgésicos (ya sea la tradicional colchicina o antiinflamatorios no esteroideos).

El tratamiento de la hiperuricemia consiste en la hipouricemia, el tratamiento básico de la gota. Si la uricemia se normaliza, los ataques de gota desaparecen. Por lo tanto, se entiende que si este tratamiento de base se aplica en la fase de gota aguda, el paciente se cura (al precio imperativo de tomar el medicamento a diario), pero que si se administra en la fase de gota crónica, la gota ya no evolucionará pero los daños articulares ya producidos no serán reversibles.

En la práctica, sólo se recomienda un tratamiento hipouricémico cuando el número de ataques es superior a uno por año.
Este tratamiento debe iniciarse siempre a distancia de un ataque y al amparo de una medicación antiinflamatoria o colchicina durante unos meses (de lo contrario, existe el riesgo de desencadenar un nuevo ataque).

Se utilizan diferentes tipos de fármacos hipouricemiantes: los que reducen la producción de ácido úrico (entre ellos el clásico alopurinol), o los que aumentan la eliminación renal de ácido úrico (uricosúricos), según el mecanismo. El objetivo del tratamiento es suprimir los ataques, para situar el nivel de ácido úrico por debajo de 60 mg/litro (de ahí la necesidad de controlar este nivel periódicamente para ajustar las dosis del fármaco si es necesario).

Desde el punto de vista dietético, es necesario evitar los productos que elevan el ácido úrico: alimentos (despojos, mariscos en particular) y bebidas (vinos cocidos, alcoholes fuertes, cerveza incluso sin alcohol y sobre todo refrescos) y recomendar los que lo disminuyen (leche y productos lácteos, frutas que contienen vitamina C: naranja, pomelo, cerezas).

¿Qué tan útil fue este post?

Haga clic en una estrella para calificarla.

Valoración media 5 / 5. Recuento de votos: 7

¡No hay votos hasta ahora! Sé el primero en valorar este post.

Deja un comentario