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¿Cuáles son los síntomas de la gota en la mano?

La gota es una enfermedad reumática que se desarrolla en forma de ataques. Provoca un dolor repentino e intenso en una o varias articulaciones, que suele producirse por la noche. El simple contacto de las sábanas puede resultar insoportable, por ejemplo. La articulación aparece roja e hinchada; el dolor puede ir acompañado de fiebre y escalofríos. El dedo gordo del pie es el más afectado, pero también pueden verse afectados el tobillo, la muñeca, la mano, la rodilla o el codo.

La chiragra es una forma de gota que afecta a las articulaciones de las manos y provoca episodios (ataques) de inflamación aguda y dolorosa. La inflamación está causada por un exceso de ácido úrico que forma pequeños cristales en las articulaciones y alrededor de ellas. El ácido úrico aumenta en el organismo después de consumir alcohol y ciertos alimentos (especialmente el marisco, la carne roja o las vísceras como el hígado o el riñón). Los principales síntomas de la gota en las manos son la hinchazón, la sensibilidad y el enrojecimiento de las articulaciones de las manos. La gota suele afectar a personas mayores de 30 años, y con más frecuencia a los hombres que a las mujeres.

Los síntomas de un ataque de gota difícilmente pueden pasar desapercibidos. Normalmente, la persona afectada se va a la cama sintiéndose perfectamente bien, y luego se despierta durante la noche con un intenso dolor en la articulación afectada. Al principio, la persona siente como si le hubieran echado un cubo de agua fría sobre la articulación, pero pronto aparece una sensación de cizallamiento muy dolorosa, así como una sensación de presión y tirantez. La zona se vuelve roja, caliente y muy sensible al tacto, e incluso la presencia de una sábana puede aumentar el dolor. A menudo aparece una fiebre leve.

El ataque suele desaparecer por sí solo al cabo de 3 a 10 días, pero un tratamiento rápido puede acelerar el alivio. Después de un ataque de este tipo, llamado gota aguda o artritis gotosa aguda, la mayoría de los pacientes experimentan otro episodio en un plazo de 2 años. Los ataques parecen ser más frecuentes, persisten durante más tiempo y afectan a más articulaciones con el tiempo.

En casos muy raros, los ataques no desaparecen y persisten, convirtiéndose en gota crónica. Si la inflamación continúa, los cristales pueden dañar y deformar permanentemente la articulación afectada. Además, los cristales de ácido úrico pueden acumularse en tejidos distintos de las articulaciones, formando depósitos denominados tofos, que aparecen como masas friables de color blanquecino o amarillento bajo la piel, sobre todo en los dedos de las manos, los pies, el dorso de los codos, detrás de los talones y alrededor de la parte externa de la oreja. Los tofos a veces atraviesan la piel, provocando la formación de ulceraciones.

La gota puede causar cálculos renales, que pueden dar lugar a síntomas como dolor intenso en el costado o la ingle y, a veces, sangre en la orina. No está claro hasta qué punto la gota puede dañar los riñones, aparte de los efectos de los cálculos renales

Estos riesgos pueden reducirse en gran medida si se sigue un estilo de vida saludable y se toma la medicación según las recomendaciones.

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1 Comentario

  • Jacob
    Publicado 30. agosto 2022 en 17:48

    Al leer esta información me di cuenta de que este es mi problema. ¡Muchas gracias por proporcionar una información tan clara y precisa!

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