Ir al contenido Ir a la barra lateral Saltar al pie de página

¿Cuánto dura un ataque de gota en el pie?

¿Cuánto dura un ataque de gota en el pie? ¡Respondemos!

Un ataque de gota dura varios días y se repite cada pocas semanas o varios años. Se manifiesta por un dolor repentino, intenso y pulsátil en una articulación. El ataque se produce sobre todo por la noche. Es importante saber que las articulaciones de las extremidades de los miembros son más sensibles que las demás. Esto se debe a que son más frías y el frío puede hacer que el ácido úrico se convierta en cristales.

Cuando los microcristales de ácido úrico disueltos en la sangre, y por tanto presentes en todos los tejidos, se encuentran en una concentración demasiado elevada y las condiciones locales son favorables (en particular, una acidez local suficiente del entorno), se precipitan. En una articulación, esta precipitación provoca una inflamación local responsable del ataque de gota. Esto afecta preferentemente a la articulación del dedo gordo del pie (véase la figura 1), pero también a todas las articulaciones del pie, la mano, el codo o la rodilla. Otras articulaciones se ven afectadas más raramente.

El ataque comienza repentinamente, con un dolor a menudo intenso, que puede despertar al paciente dormido. El dedo gordo del pie (el más afectado) está rojo, caliente e hinchado. El dolor es pulsátil. El ataque dura de unos días a unas semanas (los primeros ataques son más cortos y a menudo menos intensos que los siguientes).

Por lo general, sobre todo en los primeros ataques, sólo se ve afectada una articulación. Más adelante, pueden verse afectadas varias articulaciones, o incluso los tendones (tendinitis gotosa) o las bursas periarticulares (bursitis gotosa).

El punto más característico es que el ataque de gota desaparecerá por sí mismo, sin ningún tratamiento y todo volverá a la normalidad sin ninguna secuela... hasta el siguiente ataque. Durante varios años el enfermo de gota tendrá un ataque de vez en cuando (cada uno o dos años), luego los ataques se acercarán, pero siempre, el intervalo entre dos ataques es normal. Esta es la fase de gota aguda.

Sin embargo, con el paso de los años, no sólo los ataques son más frecuentes, sino que el periodo entre dos ataques ya no es del todo normal, el dolor articular persiste, la articulación se deforma (la radiografía lo muestra perfectamente) y acaba destruyéndose, dando un dolor menos intenso pero permanente. El daño es ahora crónico y se habla de gota crónica. En esta fase, a la que se llega tras años de fase aguda, los depósitos de ácido úrico en los tejidos son mayores (se habla de tofos gotosos), a veces visibles bajo la piel. Los depósitos más peligrosos son los que se producen en el riñón, que acaba dejando de funcionar correctamente, lo que conduce a la insuficiencia renal y a su tratamiento definitivo: la diálisis renal.

 

¿Qué tan útil fue este post?

Haga clic en una estrella para calificarla.

Valoración media 4.1 / 5. Recuento de votos: 14

¡No hay votos hasta ahora! Sé el primero en valorar este post.

1 Comentario

  • Teo Beng
    Publicado 20. septiembre 2022 en 15:41

    Gracias por aclarar los síntomas de la gota, realmente ayuda a los que sufrimos esta enfermedad.

Deja un comentario